
Pero hasta las 9h no empezó lo bueno. En ese momento empezaron a llegar los invitados (regalos en mano... porque, por mucho que se diga, ¿a quién no le gusta recibir un regalo?)
La comida estaba buenísima y la tarta también (aunque la presentación fuera un poco... "pansida")
Aquí está la prueba de ello...

Después, no podía faltar ¡¡¡una cachimba!!! Fue el mejor momento, nadie quería, que si "séis" unos "endrogáos", etc., pero al final la probaron todos, sus caras son poemas...

Y fin de cumpleaños, ahora ya tengo 25.

